Dr. Shin’ichi Suzuki y su método que conocí

Yo empecé a tocar el violín y aprender algo de la música en un pequeño departamento donde vinieron distintos profes cada día para distintos instrumentos, todos bajo bandera del Método Suzuki. Mi mamá me podía llevarme a las clases los sábados, y los sábados eran para el violín, así que el violín era para mí.

Estudié un par de años el violín y dejé de tocar cuando empezó a irme a la escuela, porque terminé el ultimo grado del método. Años después recogí el instrumento.

El Método Suzuki no es un manual de enseñanza. El fundador el maestro
Shin’ichi Suzuki vivió hasta los cien años; y su legado ha producido un gran número de violinistas y varios profesores destacados, especialmente en Japón. Le conocí y recibí unas docenas de clases, y le recuerdo como un ser humano mas dulce, amable y carismático.

Dr. Suzuki fue un estudiante de Kō Andō quien estudió con Joachim. Después de terminar sus estudios con ella , recibió clases de otro alumno de Joachim, Karl Klingler, en Berlín.

En 1932, Dr. Suzuki regresó a Japón y comenzó a probar sus ideas en clases de educación grupal, donde se les enseñó a unos 40 estudiantes los ejercicios suficientemente simples para que todos los comprendan y lo podían repetir. Al día siguiente, se revisan estos ejercicios, y una vez que se asegura que toda la clase los había comprendido y aprendido, se agrega nuevos ejercicios.

Dr. Suzuki no diseñó su método para entrenar a músicos profesionales, sino para ayudar a los niños a desarrollar sus capacidades como seres humanos. Él dijo:

La enseñanza de música no es mi propósito principal. Deseo formar a buenos ciudadanos, seres humanos nobles. Si un niño oye buena música desde el día de su nacimiento, y aprende a tocarla él mismo, desarrolla su sensibilidad, y disciplina y paciencia. Adquiere un corazón hermoso.

La base del método Suzuki se mantiene prácticamente sin cambios en la actualidad: impartan lecciones grupales en las que se enseñan melodías simples, desde «¿Estrellita donde estás?» hasta Bach y Mozart a través de la imitación. En algunos casos, el material se imparte con la ayuda de CD, otras veces el maestro toca una pieza y la clase la imita.

El proceso de aprendizaje musical según él, lo cual me dieron, es igual a el de idioma materno:

  • El bebé sólo escucha los sonidos.
  • Comienza a producir sus primeros sonidos.
  • Empieza a imitar.
  • Su entorno familiar le presta atención y lo alienta continuamente.
  • Perfecciona su imitación.
  • Su familia lo corrige repitiendo las palabras.
  • Forma palabras, luego oraciones.
  • Cuando posee un amplio vocabulario se inicia en la lectoescritura.

Lamentablemente muchos profesores quienes imitan este método han confundido la virtud de la simplicidad de aprendizaje por la simplificación de enseñanza.

En varias ocasiones Dr. Suzuki me dijo «Eso! Lo lograste. Ahora vamos a repetir 100 veces, te acompaño!»

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