Reggaetón y yo

Creo que mi trabajo como músico es crear ambientes sonoros. Es como preparar una cena en mi casa para amigos. Verifico si el comedor está limpio y si los muebles están bien ubicados, y todo lo que debo hacer para la comida esta listo antes de la llegada de los amigos. Si alguno de los invitados podía sentir que «esto era lo que yo quería», entonces era una buena cena. Hay una cierta forma para «cena para dos», y otra forma para «banquetes para cientos». Si gasto mucho dinero para la cena, pero si no hay atención personal, si mis amigos no se sintieron cómodos, no podemos llamarlo «buena cena» ni «buena música».

Cuando hago la música, no planeo todo yo mismo en mi cabeza. Hay reacciones por parte de otros músicos, muchas otras personas que participan en el proceso de creación de música y feedback directo / indirecto de los oyentes. Es como no decidimos a qué hora servir el pescado, sino simplemente lo sabríamos si observamos a nuestros invitados. Con la experiencia, podemos tener algunas filosofías al respecto.

Yo también tengo algunas filosofías sobre la buena música: «Tiene el color pálido de la resignación y la pequeña esperanza pero tangible». Igual a la sensación después de la buena cena, ¿no es así? No importa si estás en Asia o en Sudamérica, en la época medieval o en el siglo XXI, joven o viejo, hombre o mujer, cuando la buena música (o la cena) se ha terminado, sentimos un poco de tristeza volviendo a la realidad de cada uno.

No se trata de la forma, el estilo, el género, viejo o nuevo. He estado en una buena cena con hamburguesa o pizza, y he querido salir de una cena formal.

En el año 2000, pasé la época de carnaval en una ciudad que se llama Laguna, al sur de Brasil. Durante 4 días, disfruté de la estadía en la casa de mi amigo y de la fiesta en la playa. Allí conocí a nuevos amigos y el nuevo tipo de música, para mi ese entonces, «reggaetón». Fue antes de «Oye Mi Canto» o «Gasolina» y estaba en portugués. Simplemente me fascinó. Seguro que estaba con «el color pálido de la resignación y la esperanza pequeña pero tangible».

El reggaeton tiene sus raíces en los años 70, cuando los trabajadores jamaiquinos se mudaron a Panamá para trabajar en el canal y trajeron música de reggae. Eso ya nos explica porqué esta música muestra tristeza y esperanza. Mientras las canciones para la vieja generación (como mía) usa «la-la-la», ellos usan «boom- boom-boom», que es la forma en que mis hijos tararean. Creo que esta manera se acomoda mejor la sociedad que veo frente a mí. Aunque todavía voy «la-la-la» bañándome…

¿Es la música reggaeton mala como muchos músicos dicen? Según yo, no. Cada nueva forma de música ha sido «por demonio» y «sin valor» para las generaciones anteriores. Hay buenos reggaetones y no tan buenos, eso es todo. Ningún tipo de música posee poder de hacer una persona mala o una sociedad deformada.

Igual a una cena.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *