El cinco de septiembre

En el siglo XIX, el pasillo que inicialmente se lo llamó “El Colombiano” se bailaba en los salones de la alta sociedad o de los dueños de haciendas que evitaban mezclarse con el pueblo que bailaba el sanjuanito o el cachullapi, danzas mucho más antiguas y de raigambre andina. Su apogeo lo tuvo en el siglo XX, pero ya no como danza sino como canción, aunque todavía se bailaba a mediados del siglo XX, en particular el pasillo costeño de ritmo más rápido.

Muy posiblemente, el origen del pasillo es el vals vienés, el baile que hizo muy popular en Europa en el principio del siglo XIX, y quizás y el bolero español también. Por el nombre, tal vez tiene algo que hacer con una danza francesa llamada passe-pied que al pasar a la península ibérica llegó con emigrantes portugueses y españoles al Caribe y de allí a Centro América y luego a Colombia y Ecuador. Cualquier caso, a lo largo de su evolución como género musical, el pasillo incorporó elementos de ritmos románticos europeos como el lied alemán y el fado portugués, también géneros nacionales como yaraví y sanjuanito.

El pasillo es el género musical que representa el mestizaje entre música europea romántica y sentimiento andino como el de pérdida y de añoranza.

“La música ecuatoriana desde su origen hasta 1875” de Juan Agustín Guerrero dice:

…solamente pedir a la juventud ecuatoriana que no desdeñe ni la belleza de los poemas ni la dulzura de la música de nuestro pasillo y se sienta orgullosa de sus creadores…

Les dejo la partitura de un pasillo ecuatoriano de mi autoría «El cinco de septiembre» que escribí el día que falleció mi amigo, el gran músico ecuatoriano Segundo Cóndor. Está para un ensamble de vientos.

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