Tensión y relajación

En 1968 me encontré por casualidad con Steve Lacy en una calle de Roma. Saqué un pequeño magnetófono y le pedí que me dijera en 15 segundos la diferencia entre composición e improvisación. Me respondió: “La diferencia entre la composición y la improvisación es que en la composición dispones de todo el tiempo necesario para decidir qué decir en 15 segundos, mientras que en la improvisación sólo tienes 15 segundos”. Su respuesta duró exactamente 15 segundos y es la mejor explicación que conozco sobre esta diferencia.

– Frederic Rzewski

La música no consiste en exhibir lo que has estado trabajando en el escenario. Tiene que ser más viva que los aburridos discursos de que un orador simplemente está leyendo lo que se ha escrito. Por lo general, dejo abiertos unas docenas de formas posibles cuando estoy preparando para el momento del concierto, incluso cuando toco la música escrita por el gran Bach o Mozart. (y debo practicar docenas de maneras de estar listo para ello)

Este aspecto de la música ha sido enfatizado en la improvisación y desde la antigüedad se consideró que es una habilidad muy importante, tanto para un músico que toca en un grupo, ni hablar si es de jazz, como para un compositor que busca una nueva idea.

Improvisar en música se parece mucho a conversar. Es un lenguaje, y mucha gente que se acostumbra a improvisar lo hace por la costumbre que tiene de hablar o comunicarse con otra gente. Es difícil que alguien planifique exactamente lo que va a decir. Pero tienes que saber lo que estás hablando.

Cuando hablas improvisando, necesitas saber ciertos conjuntos de cosas como sustantivos, pronombres, verbos, adjetivos, adverbios, conjunciones, preposiciones, interjecciones y la estructura básica de sílabas, palabras, frases y oraciones de la cierta idioma. Para improvisar la música también es lo mismo, necesitas conocer notas, motivos, frases, armonía, contrapuntos, etc. del género que estás asociando por el momento.

Entonces estudias escalas y acordes, contrapuntos y cosas de “in” y “out”. Estos conocimientos te hace tocar o cantar correctamente, pero son monótono secuencias de corcheas. ¿Que podemos hacer?

El aspecto que debemos pensar es “la tensión y la relación”.

Los elementos que crean tensiones y relajaciones
elementotensiónrelajación
volumenfuertesuave
notasmuchaspocas
intervalosgrandepequeño
acordesdominantetónica
acordes / melodíadisonanteconsonante
registroagudobajo
duración de notacortalarga
accentosconsin
silenciosincon
fracesascendentedescendente
ritmosfuera de compásen el ritmo

Los elementos fuertes puede enfatizar los elementos suaves, y viceversa.

La manera de usar nuestro cuerpo para la ejecución instrumental es igual. Es innegable que nuestro cuerpo se sostiene y se mueve como consecuencia de la tensión y la contracción muscular. Sin embargo la relajación es igualmente responsable de nuestra capacidad para movernos, ya que si toda nuestra musculatura estuviese contraída al mismo tiempo sería verdaderamente difícil realizar cualquier movimiento. Ambas, tensión y relajación, han de jugar su papel.

Como el Yin y Yang, la relajación y la tensión se contienen la una a la otra y han de estar en equilibrio. Como he señalado, el arte de la música es en buscar éste equilibrio.

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