El conductus

El organum es el primer esbozo de la polifonía partiendo del canto llano durante la Edad Media, en el que una línea profusamente melismática se superpone a notas de mayor duración que actúan como soporte armónico de la primera.

El organum parisiense de la escuela de Notre Dame, inicialmente a dos voces, solemniza generalmente el gradual o el Alleluia de la misa. Sólo la parte superior (voz organal), está compuesta, pues la voz grave (tenor), cita textualmente al canto llano (aunque como hemos visto en la clase anterior éste puede estar transportado). No se trata de una forma homogénea, a los pasajes polifónicos melismáticos suceden frases de canto llano monódico o pasajes en estilo de conductus.

Primero hacer una melodía, lo más bella posible,
usarla como el tenor con el que se construye la polifonía.


Franco de Colonia, en su Ars cantus mensurabilis (1260)

A diferencia del organum, del discanto o del motete, el conductus polifónico no se realizaba sobre textos litúrgicos, y no se realizaba sobre canto llano o gregoriano, sino sobre cantus firmus. En algunos casos, el cantus firmus escogido se interpretaba en notas cortas (quizás por su naturaleza melismática), con lo que el tenor se movía con más o menos la misma velocidad que las voces agudas.

La iglesia fue perdiendo interés en esta forma musical, utilizándose principalmente en composiciones para litúrgicas y de entorno profano. A lo largo del siglo XIII, incorporó las técnicas del organum florido, dando lugar al motete, una forma musical que finalmente le reemplazó en la segunda mitad del siglo XIII.

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